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Colecistitis Aguda

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¿Qué es la vesícula biliar?

La vesícula biliar es un órgano en forma de pera localizado justo abajo del hígado, que sirve para almacenar la bilis producida por el hígado. Cuando el paciente ingiere grasas, un estímulo llega por la sangre y provoca que la vesícula se contraiga y expulse la bilis hacia el intestino. El conducto que lleva la bilis de la vesícula al intestino se llama Colédoco.

La formación de piedras dentro de la vesícula biliar se denomina Colecistolitiasis. La tasa de prevalencia es difícil de determinar debido a que la enfermedad a menudo no da síntomas. En los Estados Unidos, aproximadamente el 10-15% de la población adulta tiene cálculos biliares, con aproximadamente un millón de casos que se presentan cada año. Los cálculos biliares son el trastorno gastrointestinal más frecuente que requiere hospitalización.

¿Qué es la Colecistitis Aguda?

Cuando un cálculo bloquea el conducto de salida de la vesícula, la bilis se acumula, causando inflamación y aumento de la presión. Esto puede conducir a  infección del contenido de la vesícula y eventualmente a una perforación, con la consecuente peritonitis.

¿Cuáles son los síntomas?

La mayoría de las personas con cálculos biliares no tienen síntomas, sin embargo los que si tienen síntomas son más propensos a desarrollar complicaciones. El 70 a 80% de los pacientes sintomáticos se quejan de cólico biliar. El cólico biliar es un dolor causado por la obstrucción del conducto cístico por una piedra. Se caracteriza como episódico y severo por debajo de la costilla del lado derecho y menos comúnmente en la boca del estómago. Generalmente tiene un comienzo repentino, aumentando progresivamente en intensidad, posterior a la ingesta de grasas o derivados de la leche. Se corre hacia la espalda y al hombro derecho y frecuentemente se acompaña de náuseas y vómitos. El cólico biliar también se puede presentar con dolor en la boca del estómago, intolerancia a los alimentos grasosos, agruras y sudoración. El intervalo entre los episodios del dolor es impredecible y puede variar de días a meses o años.

Si presenta color amarillento de la piel o esclerótica del ojo y heces de color arcilla, son síntomas que sugieren complicaciones como colangitis y Coledocolitiasis. Estas complicaciones requieren atención médica inmediata.

 

¿Cómo se hace el diagnóstico?

El examen físico en pacientes con síntomas relacionados con cálculos biliares a menudo puede ser completamente normal. Sin embargo, los síntomas anteriormente descritos nos guían a la sospecha de la colecistitis (inflamación de la vesícula).

La mejor prueba no invasiva para detectar la colecistitis es el ultrasonido abdominal debido a su alta especificidad y sensibilidad (90-95%). Es un procedimiento en el que las ondas sonoras se utilizan para crear imágenes de los órganos. Es un procedimiento simple, no requiere preparación especial (solo ayuno de 6 horas), no emplea rayos X y proporciona información anatómica precisa. El ultrasonido también puede indicar obstrucción distal por hallazgo de conductos biliares intrahepáticos o extrahepáticos dilatados.

¿Cuál es el tratamiento?

La colecistectomía, resección quirúrgica de la vesícula biliar, es el único tratamiento definitivo para los cálculos biliares sintomáticos. Cada año, se realizan aproximadamente 500,000 colecistectomías tan solo en estados unidos. La Colecistectomía abierta fue la opción quirúrgica estándar para los pacientes en el pasado.

 

Actualmente la Colecistectomía Laparoscópica ha sustituido al procedimiento abierto como la mejor opción de tratamiento. La colecistectomía laparoscópica es un procedimiento mínimamente invasivo en el que el cirujano hace unas pequeñas incisiones en el abdomen y utiliza una pequeña cámara de vídeo para magnificar los órganos de la cavidad abdominal. El cirujano identifica, diseca y elimina la vesícula biliar de sus conexiones al hígado ya los conductos biliares a través del laparoscopio. El procedimiento ofrece resultados con menos dolor, corta estancia en el hospital, y menos días ausentismo laboral. En ocasiones, el cirujano puede comenzar un procedimiento usando la técnica laparoscópicay luego puede necesitar convertir a un procedimiento abierto debido a la presencia de cicatrices, infecciones, o a variaciones en la anatomía biliar. La complicación más común del procedimiento es la lesión en el conducto biliar. Éstos a menudo pueden ser tratados de manera eficaz por la CPRE con la colocación de un stent (o prótesis pástica) a través de la papila para permitir la cicatrización del sitio del conducto biliar lesionado.