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Colangiocarcinoma – Cáncer de los conductos Biliares

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¿Qué es el colangiocarcinoma?

El colangiocarcinoma, o cáncer de los conductos biliares, se produce cuando un tumor maligno (canceroso) crece el interior de uno de los conductos que transportan la bilis desde el hígado hasta el intestino delgado. Los  tumores malignos de las vías biliares primarias afectan a una de cada 100.000 personas por año en los Estados Unidos. Más del 95% de estos tumores malignos son colangiocarcinomas (adenocarcinomas epiteliales) frecuentemente encontrados en los conductos hepáticos fuera del hígado. Esta forma de cáncer es ligeramente más frecuente en los hombres que en las mujeres (1,3: 1,0) y generalmente afecta a los pacientes en la quinta a la séptima década de vida.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas dependen de la ubicación del tumor o de los tumores. Los síntomas pueden incluir:

Ictericia (color amarillento de la piel y la parte blanca de los ojos)

Acolia o falta de color en las heces fecales

Prurito (picazón o comezón en todo el cuerpo)

Dolor abdominal

Fiebre

Pérdida de peso y / o debilidad progresiva

 

¿Cómo se hace el diagnóstico?

Se realiza primero con la sospecha por los síntomas mencionados anteriormente. Existen algunos exámenes necesarios para el diagnóstico preciso:

 

 

Pruebas de laboratorio

Los análisis de sangre verificarán la función hepática y buscarán marcadores que puedan indicar un tumor. Las pruebas incluyen:

  • Pruebas de función hepática
  • CEA y CA19-9, análisis de sangre que comprueban la presencia de tumores malignos gastrointestinales subyacentes
  • Alfa-Fetoproteína (AFP), un análisis de sangre que se utiliza para identificar una posible neoplasia maligna. Se utiliza para diagnosticar cáncer de hígado, también es útil para diagnosticar el cáncer de los conductos biliares.

 

 

Métodos de Imágenes:

Las exploraciones por imágenes son procedimientos no invasivos y sin dolor que el Radiólogo realiza para obtener imágenes detalladas del interior de su cuerpo. Cada tipo de exploración utiliza un tipo diferente de tecnología para obtener las imágenes. Estas incluyen:

 

 

Ultrasonido abdominal

Ésta es generalmente la primera prueba que se utiliza si el cáncer de conducto biliar es sospechado. Mediante un ultrasonido, las ondas sonoras rebotan en sus órganos y tejidos internos para crear una imagen. El ultrasonido muestra dilatación de los conductos biliares por arriba del sitio del tumor.

Tomografía computarizada (TC)

Es una radiografía de gran alcance y puede detectar masas muy pequeñas asociadas con el cáncer de conducto biliar.

Imágenes por resonancia magnética (MRI)

Una resonancia magnética es ligeramente superior a una tomografía computarizada para visualizar los tumores del conducto biliar. Una resonancia magnética utiliza ondas magnéticas para crear una imagen detallada. La colangiografía por resonancia magnética (MRCP), es un tipo específico de resonancia magnética utilizada para ayudar a diagnosticar el cáncer de conducto biliar.

Tomografía por emisión de positrones (PET)

Una exploración de PET es una técnica de formación de imágenes de medicina nuclear. Su médico le inyectará una dosis baja de azúcar radioactivo que se concentra alrededor de anormalidades tumorales y se puede utilizar para detectar el cáncer de conducto biliar.

 

Diagnóstico endoscópico:

Un endoscopio es un tubo delgado, flexible, usado para ver su tracto gastrointestinal superior que incluye el esófago, el estómago y el duodeno (la primera parte de su intestino delgado). Hay una serie de procedimientos endoscópicos, incluyendo:

 

Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE)

Una CPRE utiliza un endoscopio especial de visión lateral. Este endoscopio permite al médico inyectar material de contraste en los conductos biliares. Se toman imágenes de rayos X y el contraste destaca cualquier anormalidad. Durante una CPRE, se puede realizar una biopsia y retirar el tejido de los conductos biliares para su análisis.

Colangioscopia

Un colangioscopio es un tipo especial de endoscopio que su médico inserta dentro del conducto biliar. El colangioscopio se utiliza para ver y biopsiar el tumor directamente. Es posible que se realice una colangioscopia durante una CPRE.

Ultrasonido endoscópico (EUS)

Este procedimiento combina una endoscopia con un ultrasonido para obtener imágenes de su tracto gastrointestinal. El procedimiento es similar a una endoscopia superior.

EUS es útil en el diagnóstico de cáncer de conducto biliar.

¿Cuál es el tratamiento del colangiocarcinoma?

Destruir los tumores es la mejor oportunidad para curar el cáncer de los conductos biliares. El tratamiento depende del tamaño y la ubicación de los tumores. Las opciones de tratamiento incluyen:

 

Cirugía

Terapia endoscópica

Terapia radiológica

Trasplante de hígado

Otros enfoques de tratamiento

 

 

Cirugía:

La extirpación quirúrgica de los tumores es la única opción de tratamiento que ofrece el potencial de curación. Los enfoques quirúrgicos se han vuelto cada vez más agresivos ya que hemos aprendido que cuanto más agresiva sea la cirugía, mayor es la probabilidad de una cura.La cirugía para el cáncer de conducto biliar implica una resección hepática importante. Se eliminará todo el tumor. El procedimiento exacto dependerá de la localización del tumor y de la evolución de la enfermedad.

 

Las tasas de supervivencia son mayores cuando la cirugía se realiza en una institución especializada que involucra a un equipo multidisciplinario. Idealmente, un cirujano, oncólogo, endoscopista, radiólogo intervencionista y personal de apoyo están todos involucrados en la cirugía.

 

 

Terapia endoscópica

Podemos realizar la dilatación biliar endoscópica si no es un buen candidato para la cirugía o como uno de los pasos antes de la cirugía.

 

Dilatación biliar y colocación de prótesis expandibles:

Durante una dilatación biliar endoscópica: insertamos un endoscopio especial de visión lateral para acceder a los conductos biliares. Una vez que el endoscopio está en su lugar, se inserta un balón inflable o dilatadores endoscópicos, utilizando un cable guía para asegurar la colocación correcta. Después de la dilatación, pueden colocarse prótesis auto expandibles para mantener los conductos dilatados y permitir el paso de la bilis hacia el intestino delgado.

Terapia Radiológica

Un especialista radiólogo intervencionista puede realizar un procedimiento llamado dilatación biliar transhepática paliativa percutánea. Las aberturas en los conductos biliares se usan para insertar catéteres en los conductos.Estos catéteres permiten que la bilis drene hacia el duodeno. Tendrá que someterse a este procedimiento a intervalos regulares con el fin de intercambiar las prótesis, lo que evitará la infección. Esto es a menudo una opción para los pacientes que no son candidatos a cirugía.

Trasplante de hígado:

Si el cáncer de conducto biliar no puede ser removido por cirugía y no tiene invasión local, el trasplante de hígado puede ser una opción y por lo general da el mejor beneficio de supervivencia a largo plazo. El paciente se inscribe en un protocolo especial de trasplante de hígado para evaluar si es un candidato adecuado. Durante un trasplante de hígado, se elimina todo el hígado y lo reemplaza con uno sano. El hígado puede provenir de una persona sana que puede donar parte de su hígado para usted. Los pacientes que reciben un trasplante de hígado, tendrán que tomar medicamentos anti-rechazo para el resto de su vida.